lunes, 18 de febrero de 2013


   ¿SOY UN NATIVO DIGITAL?
Todos los días me levanto a ver mi BlackBerry pero lo más extraño es que este me levanta a mí para poder hacer mis actividades diarias, y a pesar de esto nunca me he interrogado ¿Por qué soy tan dependiente de mi celular? Sin embargo leyendo el libro de Superficiales de Nicholas Carr, esta pregunta no deja de rondar por mi mente por lo que en estos días responderla me remitió a muchos acontecimientos atrás que no recordaba, como por ejemplo cuando vi por primera vez los celulares, que eran una tecnología que me impresionaba en mi niñez y que lo único que quería hacer era quitárselo a papá o mamá para ponerme a jugar esos valiosos juegos de la época, Snake o avioncitos, disparándole a una especie de figuras cuadriculadas que nunca me explique que eran. Siempre observe que esta tecnología era inalcanzable para mí y lo peor de todo que siempre los vería de la misma forma y tamaño, aunque hoy doy testimonio que observe evolucionar los celulares y aún mejor que el deseo de tener un celular esta cumplido, y que por lo menos es un celular más bonito y con más funciones que aquellos “flechas” que me acompañaron en mi niñez. 

Al mismo tiempo que vi evolucionar los celulares, también observe como los computadores y los televisores se volvían más delgados, livianos, prácticos y multifuncionales, como también percibí en seguida la llegada de la Internet a mi vida, cuando apenas estaba en la primaria aprendiendo todos los programas básicos de Microsoft. No obstante era de esperarse que el Internet fuera el principal objetivo de enseñanza de los colegios para buscar las principales tareas que dejaran a los estudiantes, ya que era una nueva herramienta que estaba innovando al mundo. Gracias a la forma intensiva de mi colegio para ponerme a usar la Internet, pude aprender a usarla y a explorar la magia de las diferentes páginas que se iban asociando a esta, no solo en la parte investigativa de trabajos, sino también en la parte social para encontrar a todos nuestros amigos más rápido y más cerca. 

A partir de la frase anterior fue como decidí entrar a las primeras redes sociales, Hi5, MySpace, entre otras que fueron apareciendo poco a poco; eso sí ninguna como Facebook o Twitter que hasta ahora estoy terminando de conocer. Finalmente en medio de toda la evolución de las tecnologías digitales en el planeta, no era extraño que cada vez estas buscaban la forma de acomodarse a las necesidades del individuo, por eso es que hoy encontramos hasta en los celulares este medio de interactividad que en muchas ocasiones es útil para la sociedad pero en otras se convierte como no lo expresa Nicholas Carr “Lo que parece estar haciendo la web es debilitar mi capacidad de concentración y contemplación” (Carr, 2010). Debido a que como lo plantea el autor la Internet nos brinda todo con facilidad y por esto nuestro cerebro no lo estamos utilizando para memorizar muchas cosas o para ponerlo a interpretar, analizar, porque simplemente ya nos acostumbramos a vivir con un medio que en un abrir y cerrar de ojos nos tiene todo listo sobre la mesa, incluso por estar todo el tiempo online el cerebro funciona igual ya que se conecta a ratos con las actividades mentales y siempre va cambiando de información del mismo modo que lo hace la Internet. 

Esto se presenta porque la fisiológica de nuestra mente se adapta a todas las funciones diarias que realizamos con nuestros diferentes sentidos, lo que permite que a través de nuestra vida creemos caminos vitales que son los recuerdos que obtenemos de nuestros años anteriores, como lo que yo acabe de recordar con los celulares y los diferentes artefactos tecnológicos que he conocido. Esto en la neurología se llama La plasticidad neuronal o neuroplasticidad que “es la capacidad que tiene el cerebro para formar nuevas conexiones nerviosas, a lo largo de toda la vida, en respuesta a la información nueva, a la estimulación sensorial, al desarrollo, a la disfunción o al daño. La neuroplasticidades conocida como la “renovación del cableado cerebral” (La Neuroplasticidad, 2013). 

De acuerdo a esto mi cerebro ya está programado a convivir con la Internet y a sobrevivir con todas las diferentes tecnologías que me ofrece hoy en el mundo de la globalización, lo que significa que yo ya tengo muchas asociaciones de actividades marcadas en mi mente, como caminos vitales que se conectan directamente con estos artefactos; sin embargo, sé que el cerebro del ser humano es tan magnifico, que si en algún momento decido realizar algunas de mis actividades diarias sin un artefacto tecnológico y sin depender de este, al comienzo será complicado porque siempre me remitirá a buscar las tecnologías, aunque en algún momento reprogramara los caminos formados por algunas neuronas y esto permitirá que las tecnologías sean una herramienta para mi vida mas no que yo dependa de ellas.

Bibliografía
La Neuroplasticidad. (14 de Febrero de 2013). Obtenido de La Neuroplasticidad: http://www.neurofeedbackmarbella.com/plasticidad.html
Carr, N. (2010). Superficiales. En N. Carr, Superficiales (págs. 18,19). Buenos aires: Taurus.

lunes, 4 de febrero de 2013

Semana 1

El taller fue muy importante, ya que se aprendió de una manera práctica a identificar una página web confiable en el momento de realizar una búsqueda. Además nos permitió adquirir una visión crítica en el momento de utilizar una información para un trabajo, debido a que no hay que confiarnos en la primera web que se encuentre, sino al contrario hay que seguir navegando para tener más selectividad en el momento de desarrollar el tema buscado.

Atentamente,
Laura Cabrera y Alexandra Cano.